Empiezo una serie de entradas relacionadas con los flashes TTL para nuestras cámaras digitales. Aunque haré una breve mención a los flashes de estudio, no me voy a centrar en su uso ya que guarda mucha relación con los flashes compactos en modo manual, y además sería algo para estudiar más en un curso presencial.
Comentar también que las entradas que vais a ir viendo son breves adaptaciones de lo que imparto en cursos de fotografía. Si estáis interesados en profundizar, podéis consultar la sección de cursos y talleres.
A lo largo de las próximas entradas vamos a ir viendo aspectos básicos sobre el funcionamiento de los flashes, tanto del incorporado en la cámara como de flashes compactos, y diferentes usos, así como conceptos básicos de luz e iluminación.
En esta primera entrada voy a hablar de algunas de las características básicas que debemos tener en cuenta a la hora de comprender nuestro flash y de comprar una unidad externa. Esto nos ayudará a conocer las prestaciones y limitaciones de nuestro flash, y ser conscientes de lo que podemos conseguir con ellos.
Una de las principales características que debemos conocer de nuestro flash es el llamado número guía, que no es más que la potencia del flash. Nos va a dar una idea aproximada del alcance que tiene la luz que emite.
Primero, aclaremos que la luz llegará siempre al mismo punto, es decir, la luz emitida por el flash siempre alcanzará una distancia determinada. Pero serán los parámetros de la cámara los que permitan que la cámara capte o no toda la luz emitida por el flash.
El número guía viene expresado por un número que suele significar la distancia a la que es capaz de iluminar correctamente el flash para unos valores dados de diafragma, ISO y distancia focal del objetivo.
Lógicamente, cuanto mayor sea ese número, más potencia tendrá nuestro flash.
A modo de ejemplo, un flash incorporado en una cámara réflex digital básica, como una EOS 550D, Nikon D50… suelen tener un número guía de en torno a 13-15. Sin embargo hay flashes compactos que tienen un número guía de 58 ó más.
Con los flashes incorporados en nuestra cámara apenas vamos a poder llegar a iluminar de forma satisfactoria hasta los 15 metros en el mejor de los casos, siendo lo habitual hasta los 4 ó 5 metros. Sin embargo con un buen flash externo, podemos iluminar hasta los 100 metros.
El número guía viene dado por la siguiente fórmula:
NG = d x f
NG: Número guía -/- d: distancia a la que podemos iluminar -/- f: apertura de diafragma
Si por ejemplo tenemos que el número guía de nuestra cámara es de 13 y hemos configurado un valor de diafragma en nuestra cámara de f/8, esto significará que podemos iluminar correctamente (a ISO 100) hasta:
13 = d x 8 => d = 13 / 8 = 1,625 metros
Como veis, el flash no es demasiado útil para iluminar grandes escenarios.
Si cambiamos la sensibilidad ISO, la distancia va a aumentar también, pero no de forma proporcional. Si aumentamos la sensibilidad en 2 pasos de luz, el número guía duplica su valor. Si aumentamos la sensibilidad ISO en 4 pasos de luz el número guía se cuadriplica.
En el caso anterior, pasamos de ISO 100 a ISO 400 (dos pasos de luz), por lo que el número guía ahora es: 13 x 2 = 26
También debemos saber de nuestros flashes otros aspectos menos teóricos pero que van a establecer los límites de uso.
Modos de uso. Hay flashes que sólo son capaces de trabajar en modo automático, o modo TTL, en cuyo caso nosotros apenas podremos modificar parámetros para optimizar el disparo, más allá de la compensación de la exposición, concepto que veremos en próximas entradas. La mayoría de flashes permiten trabajar también en modo manual, que nos permitirán controlar el flash de forma totalmente personalizada.
Otros flashes permiten usar modos ampliados y características avanzadas como:
- Sincronización a altas velocidades (HSS)
- Flash estroboscópico
- Modo maestro y esclavo
Una última característica de nuestros flashes es el tiempo de recarga. Realmente este tiempo lo van a determinar las pilas o batería del flash. Es el tiempo que tarda el flash en cargar el condensador desde que hemos disparado. Si las pilas están completamente cargadas, el tiempo será my breve, pero si las pilas están muy gastadas, el tiempo será muy largo. También va a influir la potencia que tengamos ajustada en el flash si estamos disparando en modo manual. A mayor potencia, tiempo más largo.
En resumen, debemos tener claro que los flashes no son una fuente de luz excesivamente potentes y van a estar muy limitados, sobre todo los flashes incorporados en nuestra cámara. Según el tipo de fotografía que hagamos y el uso que vayamos a hacer de nuestro flash, puede ser conveniente invertir algo más de dinero en un flash con mayores prestaciones. En la próxima entrada hablaremos más a fondo del flash incorporado en nuestra cámara.