Como apasionado que soy de películas de terror psicológico, intriga… a menudo en lugares habituales, y no tanto, busco aquellos posibles escenarios de películas de ese estilo. Para realzar la sensación de terror, aplico a las fotos un tratamiento especial consistente en contrastes duros, desaturaciones, viñeteos y filtros fríos. Además procuro jugar con las composiciones dejando que la imaginación piense lo que hay detrás de unas cortinas, una puerta entreabierta o en e pasillo de un mercado cerrado.
Las fotos, un total de 17, están realizadas en lugares tan dispares como: mercados municipales de Málaga, hotel en Tánger, una casa abandonada de la familia o en la ya desaparecida cárcel de Carabanchel.
Las fotos las podéis ver en mi galería.
