Revisando las estadísticas de visitas a la web he visto que muchas de ellas llegan haciendo una búsqueda de la frase que lleva por título esta entrada del blog. Y viendo hacia dónde dirige el resultado de google, veo que quizás muchos de los visitantes no acaben encontrando lo que buscan por lo que voy a hacer una entrada más específica.
Dividiré la entrada en dos partes. Por un lado, algunos consejos a la hora de hacer las fotos. Por otro, consejos orientados al procesado de las fotografías.
En ambos casos daré unas ideas generales, sin entrar demasiado al detalle, ya que muchos conceptos se solaparían con el “curso” que podéis encontrar en este mismo blog y que estoy realizando junto con María Jesús Palacios.
1. Haciendo las fotos
Cuando salgamos a hacer fotos de paisajes, vamos a planear bien tanto qué es lo que queremos como el cómo lo vamos a conseguir. Tenemos que saber bien la hora más adecuada para obtener la fotografía buscada, el lugar, y deberemos preparar bien el equipo necesario, dejando en casa todo aquello que no nos vaya a resultar útil ya que en muchas ocasiones hacer fotografía de paisajes requiere recorrer largos caminos, por lo que debemos procurar hacerlo de la forma más cómoda posible.
Es necesario conocer de antemano el terreno, saber por dónde estará el sol en cada momento para evitar contraluces fuertes que hagan que la foto quede con un cielo quemado o un primer plano muy oscuro. Si vamos a fotografiar el amanecer o el anochecer, deberemos ir con el tiempo suficiente para captar todos los momentos previos y posteriores a la puesta o salida de sol, con las diferentes tonalidades del cielo de cada instante.
La luz de primera hora de la mañana y de última hora de la tarde es muy suave, no existiendo grandes contrastes. Por el contrario, la luz del mediodía es una luz muy fuerte, que provocará unas sombras muy duras, pero a cambio los contrastes contribuirán a dar más volumen a nuestras fotografías.
Para fotos de grandes extensiones, donde no hay un elemento claro que destaque, normalmente usaremos aperturas de diafragma pequeñas, buscando conseguir siempre una profundidad de campo lo más amplia posible. Así lo normal es usar aperturas de f/9 o menores (f/10 – f/11…).
Procuraremos respetar la regla de los tercios, dando siempre el protagonismo a aquello que más llame la atención. Por ejemplo, si el cielo está con un azul intenso y hay nubes blancas muy voluminosas, casi siempre el cielo será el protagonista. Pero si el cielo está gris, sin volumen, nos centraremos en la tierra.
El uso del angular es casi obligatorio, dejando los teleobjetivos para captar detalles, animales…
Algo importante es el uso de filtros. Si no los tenemos, intentaremos hacernos con ellos ya que podemos conseguir in-situ unos resultados fantásticos sin necesidad de tener que retocar posteriormente en casa en el ordenador. Los filtros más adecuados son:
- Degradado neutro: se caracteriza porque por su parte superior permite entrar menos luz que por su parte inferior. De forma gradual desde la parte inferior a la superior se va haciendo más oscuro debido al tratamiento que se la da. Hay multitud de tipos de degradados y grados de gris neutro, algo que ya trataremos más adelante. EL filtro nos viene bien para cuando hay un contraste de luz muy fuerte entre, normalmente, el cielo y el resto de la imagen. Colocando el filtro degradado conseguimos que el cielo aparezca más oscuro, ya que el filtro impide que por esa zona entre menos luz, consiguiendo así una imagen con una luz más equilibrada. En esta imagen podemos ver cómo es.
Para hacer la siguiente fotografía usé un degradado neutro ND4 (quita dos pasos de luz) ya que las nubes tan blancas hacía que al medir sobre ellas, las montañas quedaran prácticamente oscuras. Con el filtro conseguí que en la parte superior la luz que entraba fuera inferior y saliera así más equilibrada de luz. Señalar también que en este caso incliné ligeramente el filtro ya que la línea del horizonte no era totalmente horizontal.

- Polarizador circular. Debido al tratamiento del cristal, podemos conseguir cielos más impactantes, colores más saturados y evitar reflejos en el agua y en cristales. Estos filtros tienen un anillo que hace girar el filtro y en función del ángulo que tenga respecto a la luz, el efecto será más o menos acusado.
- Degradado inverso. La idea es la misma que la del degradado neutro, pero este filtro se suele usar para amaneceres y atardeceres, cuando el sol está en el horizonte, por lo que la luz es más fuerte en ese punto que en el resto de la imagen.
- Degradado de tonos (tabaco, naranjas…). Son iguales que el degradado neutro, sólo que en esta ocasión los cristales están coloreados con el fin de lograr efectos muy concretos. Por ejemplo, un degradado tabaco o naranja en un atardecer hace más intensos los colores de esa hora del día.
- Gris neutro. El gris neutro, no degradado, permite que entre menos cantidad de luz a la cámara, por lo que deberemos usar una velocidad de obturación más lenta o abrir más el diafragma. Se suelen usar para conseguir a plena luz del día imágenes que sólo en horas de poca luz sería posible, como el efecto seda en cascadas y ríos, etc… Al igual que con los degradados neutros, nos podemos encontrar con diferentes tipos de filtros en función de la cantidad de luz que impidan pasar.
2. Procesando las fotos.
Partiendo de la base de que lo de los procesados de fotos es algo muy persona, e incluso hay quienes manifiestan abiertamente que están en contra de cualquier tipo de manipulación digital de la fotografía, yo hablaré aquí de lo que suelo hacer con las mías, y ya cada uno que haga o investigue lo que quiera.
Primero, recomiendo, siempre que nuestra cámara nos lo permita (cualquier réflex y bridge lo hacen) es disparar en formato RAW ya que conservaremos la foto original tal cual la hemos tomado, y podremos procesarla sn apenas pérdida de calidad.
Particularmente, cuando estoy retocando fotografías de paisajes sin un objeto que destaque sobre los demás, me gustan fotografías nítidas, coloridas, contrastadas. No me importa que haya zonas que estén a oscuras. Si estaban así, por qué yo he de cambiar la realidad… No obstante, si la zona que está a oscuras es demasiado amplia, procuro hacer algún recorte para que no llame demasiado la atención respecto al resto de la foto.
En este ejemplo, la isla estaba a contraluz, la luz en general era muy pobre, pero me gustaba cómo destacaba esa isla sobre el resto de la imagen.

Si los cielos están demasiado lisos porque hay nubes grises sin apenas volumen, procuro darles un toque de dramatismo tratando el cielo por separado, pero evitando que el tratamiento produzca una extraña sensación irreal. Un buen truco para ello es crear una capa del cielo y poniéndola en modo multiplicar, ajustando la opacidad según veamos.
Si por el contrario el cielo es azul y tiene nubes blancas esponjosas y con volumen, queda muy bien contrastar algo más el cielo para darle mayor vivacidad.
En algunos casos, si vemos los colores un poco apagados, podemos saturarlos ligeramente, pero sin pasarnos ya que podemos conseguir una imagen mas propia de ilustración de cómic.
Finalmente, suelo aplicar una ligera máscara de enfoque.